domingo, 17 de julio de 2011

La vida: una representación.



La voz de Juan Carlos; “me di cuenta que el teatro era una cosa más vieja en mí, más intuitiva y salvaje, entonces empecé a pensarlo y llegué a la conclusión de que desde muy pequeño vi la vida o cosas que me pasaban o les pasaban a otros, como una puesta en escena”.

El libro "Voces, crónica teatral a coro" de Juan Carlos Ceja sale de la cocina en junio de este año para ser presentando este mes. Matías Aimino se suma en la última parte de la publicación, tomando conjuntamente algunas decisiones artesanales y formales. Más de 300 libros, circularán por la ciudad en bibliotecas públicas, instituciones educativas, escuelas, universidades e instituciones culturales. Una historia de muchas voces, Juan Carlos tiene algo por contar.
La presentación de este libro se realizará hoy en la Biblioteca Sarmiento, Centro Empleados de Comercio, sita en Güemes 144, a las 18 hs y estará coordinada por Arturo Gentilini. Con el título "Voces, crónica teatral a coro", Ceja despliega una panorámica de un largo tiempo de vida en conjunción con el teatro. El libro refiere de manera casi excluyente al Grupo de Teatro de la Escuela de Enseñanza Media Nº 204 "Domingo de Oro" de Rafaela, que en 1988 tomó el nombre de "María Cecilia Ballina"; al Grupo de Teatro Alas y al Grupo de Teatro del Instituto Superior del Profesorado Nº 2 Joaquín V. González y contó con el aporte de la Comisión Municipal para la Promoción de la Cultura de Rafaela.
Todo surgió con la intención de guardar y registrar las producciones radiofónicas donde el escritor comentaba acerca de sus obras. Conversaciones con periodistas y locutores de la ciudad envueltas dentro de un círculo reducido y casi íntimo guardaron detalles que hoy reflejan su impronta.
¿Cómo fue la selección del material?
- Aparecieron las preguntas y dije a ver cómo hacemos, desgravamos esto y lo publicamos en crudo o se hacen algunos retoques. Para este libro tuve ´ángeles´, varias cuestiones y personas que me aceleraron esto de la publicación. Hablé con Lidia de la Casa, una persona que no me permitió que la nombrara en el libro, por su excesiva humildad, pero pienso hacerlo públicamente. Ella es una especialista en Lengua, una lectora empedernida, además amiga y, de algún modo, vió que el libro daba para más que la transcripción de algunas desgravaciones.
- ¿Cuáles fueron los pasos que siguieron?
- Hice una recopilación de todo lo que salió publicado, de lo que fui haciendo en treinta años de teatro. Algunos me han halagado, otros no tanto. Ahí luché con mi subjetividad y tuve que buscar un criterio y, como creo que siempre fui intelectualmente honesto, tanto en las clases como en el teatro, el libro contiene la compilación de publicaciones que me halagan y también aquellas que considero valiosas, pero son más estrictas. En medio todo esto y progresivamente fue apareciendo mi necesidad de escribir.
- ¿Cómo fue el proceso de su escritura?-
- Ahí me fui acercando a sensaciones, vivencias, pareceres de algunas cosas que habían pasado cuando hacía tal o cual obra y esto se impone en el libro como lo más personal. Puntualmente hay una sección que se llama ‘A propósito de’, y al respecto hay una anécdota que cuento generalmente. Siempre soñé con hacer una obra en que mi madre fuera protagonista, tal vez ahí iba a resolver mi Edipo o a profundizarlo (risas). En una charla un día me dijo ´te voy a hacer un regalo, voy a trabajar en una obra con vos´. Una mujer que había terminado la primaria, siempre sirviente de una estancia, después empleada en un frigorífico, que sabía que el hijo andaba haciendo cosas en el campo cultural, pero ella desconocía. Así fue como aparece en ´Quién yo?´ y ella durante un año sale conmigo dos veces a la semana y más de una vez volvía conmigo a la madrugada, primero ensayábamos y después salíamos a tomar algo. A lo mejor visto desde afuera puede ser cursi, pero para mí fue visceral.
- En esta sección entran algunos personajes vinculados a la política, alguna directora o la impronta relacionada con asumir junto a los actores algunos desnudos en las obras. Por ahí cuento algo de esas situaciones, quienes estuvieron implicados en hacer teatro conmigo, quise que me contaran acerca de esas experiencias vinculadas a la escenografía, la música y la escritura, entre otras cuestiones.
¿De dónde viene tu deseo por el teatro?
- Viene del impacto de la literatura, de algunos profesores relacionados a lo artístico o la experiencia del teatro leído. Luego me di cuenta que el teatro era una cosa más vieja en mí, más intuitiva y salvaje, entonces empecé a pensarlo y llegué a la conclusión de que desde muy pequeño vi la vida o las cosas que me pasaban o les pasaban a otros, como una puesta en escena. De un modo muy similar entré a la política. Cuando Eva Perón murió yo tenía dos años y, recuerdo entre situaciones cotidianas, haber visto una foto de una mujer y, la foto de un señor arriba de un caballo, nadie me dijo en ese momento de mi niñez que esa mujer era Eva y ese hombre era Perón.
- Es notable que has transitado diversas etapas de lo que para vos significa el teatro, en ese sentido ¿cuál es hoy tu idea del teatro y si te parece que tiene que ver con un espacio de resistencia?-
- Mi vivencia con el teatro se fue acomodando entre historias personales y llegó un momento en que me acerqué a la historia del país. Nunca hicimos todo el teatro que quisimos, porque hubo momentos de democracia y momentos muy duros de falta de democracia. Sin embargo nos fuimos acomodando para seguir diciendo y eso nos fue marcando. Puede ser que crezcas y cambies de género, de paradigmas, de producciones, pero es evidente que el tipo de teatro que pudimos ir haciendo tuvo que ver con ciertos imponderables y con las circunstancia de vida del país.
- De todas maneras hice teatro independiente y teatro siendo un agente del Estado (como profesor). Siempre quise generar dentro de las escuelas otros espacios alternativos como para seguir desarrollando el aspecto formativo más allá del aula. En ese espacio del teatro estudiantil tanto en la escuela media como en el nivel superior, siempre quisimos construir juntos en ese proceso y estirar dentro de los límites hasta donde más podíamos. Pasé del teatro convencional con Sánchez y en familia y, la oportunidad del escape y la transgresión me lo permitieron las creaciones colectivas, no las obras de autor. Creo que el arte siempre te presenta algún sendero donde podés instalar algo de lo tuyo sin que la negociación te ponga en un estado de humillación o de venta de tus ideas.


Ana Paula Rosillo.
Julio 2011.

Random una obra retro futurista.



Random dirigida por Carlos Casella es un proyecto coreográfico construido sobre un espacio determinado que funciona como punto de partida, y que a la vez se transforma en inspirador, ya que imprime en el material una estética, un universo y una poética que la obra finalmente roba para sí misma. La obra es interpretada por Leticia Mazur, Noelia Leonzio, Margarita Molfino, Pablo Lugones, Mariano Kodner y Diego Stanga y musicalizada por Alejandro Terán.
A través del constante movimiento de tres hombres y tres mujeres, Random alude a ese momento inespecífico o inesperado donde aparece el azar alterando el orden, la planificación o el diseño que da origen a las cosas. Ese movimiento incongruente, imprevisible, genera a veces un monstruo de caprichosa belleza. Este espectáculo se presentó en: TACEC (Teatro Argentino de La Plata). Actualmente realiza funciones en el Centro Cultural de la Cooperación.

El espacio ganó protagonismo.

Carlos, ¿vas a participar en dos obras que integran parte del Festival?

- Si, voy a estar en dos, una que se llama “Eclipse” con Gustavo Lesgart, donde bailo es un trabajo mío y de Gustavo, los dos bailamos también y una obra que se llama “Random”, donde no bailo pero es una coreografía mía, con un elenco de 6 bailarines.

En el caso de Random, ¿Cómo surge la idea de la obra?

- Random surge a partir de una convocatoria del Teatro Argentino de La Plata, que me pide que haga una obra coreográfica, me invita hacer esta producción y me da total libertad para hacer lo que quiera. En principio tenía la idea en mi cabeza, antes de la propuesta de hacer una versión personal estaba pensando en las cuatro estaciones, jugar con eso y hacer algo con mi propia mirada. Después empecé a imaginar las cuatro estaciones a través de tres bailarinas, Leticia Mazur, Noelia Leonzio, Margarita Molfino y sumé a Pablo Lugones. Cada uno de ellos sabían que me iba a basar en un trabajo tomándolos como cuatro protagonistas, cuatro colores, cuatro estaciones, cuatro elementos distintos. Después empezamos a ordenar las cosas de otra manera y vi que la totalidad podría ser otra, ahí empezó a surgir esa idea de Random. Esa idea de que las cosas pueden estar ordenadas de cualquier manera, es un programa de orden aleatorio, donde no se puede más que esperar los resultados de este programa.


El espacio en Random.

“Puntualmente el espacio es una sala del teatro argentino de La Plata, es un a espacio no convencional, un gran galpón, está por debajo de la sala principal, como si fuera un referente de una subcultura, algo subterráneo y el espacio tiene eso. Era el primero que iba a hacer algo ahí, iba a inaugurarlo, yo lo empecé a tomar como un viaje estético, muy fuerte por el lugar, tiene como una estética de catacumba, del pasado, de los años 70, 80 y parece a la vez algo futurista, como una idea antigua del futuro. Algunas películas me sirvieron en este sentido de guía estética, así que la idea de las 4 estaciones quedó como derribada un poco por esto que para mí era tan interesante. El material lo fui dirigiendo de acuerdo a esta inspiración que el espacio me dio para montar la obra, quedé jugando con la idea de una obra retro-futurista, una idea que ha estado planteada en algo cercano a la ciencia ficción”.

Podríamos pensar entonces que la idea del espacio terminó aportando al proceso creativo de un modo protagónico.

- Totalmente, el espacio se hizo un protagonista más no por los recursos espaciales, sino por sus características y personalidad, fue como un punto de partida bastante importante. A la obra la hicimos el año pasado en este espacio y este año la monté en otro lugar, un teatro convencional, que se llama Centro de la Cooperación. En un momento me dio miedo y dije que va a pasar si la saco de este espacio donde se generó, ahora sigue en cartel y me di cuenta que la obra como material Random tiene independencia del espacio donde se creó, le robó la impronta aquel espacio y en ese sentido, sirvió como matriz y quedó impregnada con su estética.
¿Cuándo y cómo se fueron dando los ensayos?
- La obra es una especie de programa Random, la creé en el año 2009, la hicimos junto con los bailarines durante marzo, abril y mayo, iba a ser estrenada en julio de 2009 y por la gripe A hubo que cerrar el teatro a 12 horas de estrenar, se cerró y fue muy difícil reprogramarla. Tuvimos que esperar un año más, se estrenó en julio de 2010, hicimos 4 funciones, volvió a hacer guardada y este año, a un año del estreno del 2010 reaparece. La obra es muy nueva, muy virgen de ser vista, tiene pocas funciones 4 en La Plata y 4 en Bs As, es una obra vieja pero joven, con poco kilometraje.
¿Cómo fue el trabajo entre la dirección y los bailarines en la conformación de la obra?
- Como la convocatoria del proyecto fue con libertad, yo convoqué sin que importe el riesgo. La idea matriz es la experimentación, me llamaron a mi porque les gustó lo que hice hasta ahora y quisieron arriesgar. A mí más me interesa trabajar a través de la puesta en escena y la dirección, poner el material, armarlo para formar un universo claro y que tenga contundencia. Me encanta trabajar con bailarines que en si mismo traen una posibilidad de lenguaje propio y por eso mismo los convoqué. Fue un proceso creativo en base a las ideas que yo quería desarrollar y ellos completaban desde su punto de vista como intérpretes, con sus improvisaciones, con su mirada. Trabajé mucho con el material físico que ellos traían, eso me iluminaba para que mi idea se vaya hacia un lugar o hacia otro, porque las ideas van mutando. Trabajo así cuando tengo libertad, cuando no la tengo, trabajo de otra manera que también me gusta mucho. El año pasado armé un ballet para el San Martin y al ser pautada la puesta la libertad estaba restringida. Son dos maneras diferentes de trabajar pero las dos me hacen crecer.
La música de Random merece un apartado especial, es original de Alejandro Terán, la obra está todo el tiempo musicalizada por él. Casi toda la música es original salvo en algunos momentos que me tomé la licencia de hacer algunas perlitas. A veces digo ‘si Random fuese presentada en un festival de música quedaría como un concepto performático’.

¿Qué significa para vos haber participado en varios festivales de nuestra ciudad y en particular ahora con la presentación de éstas dos obras?

- Tengo una historia larga con Rafaela, yo empecé a dar cursos de danza hace 10 o 12 años allí, conozco mucha gente, llegué por medio de Margarita Molfino, que fue alumna mía muchísimos años, después devenimos en amigos y ahora trabaja conmigo como bailarina. Margarita es muy talentosa, hizo un proceso hermoso después de 10 años. Me pasa que llego a Rafaela y me siento en familia porque conozco mucha gente por Margarita o Marcelo Allasino, porque él me convocaba para La Máscara o los festivales. Tengo bastante conexión con la ciudad, siempre que me convocan digo que sí, porque son como un aparte que tengo internamente ganada. Fui testigo del crecimiento cultural de Rafaela, las primeras veces que iba era muy poquito el movimiento que había culturalmente, me parece increíble la gestión que se hizo, se expandió como una mancha que tiene que ver con el teatro y me causa mucha admiración. La gente de Rafaela tiene una cosa con el teatro, no son selectivos con lo que van a ver, hay una movida interesante y eso es muy bueno.


Ana Paula Rosillo.

15 Julio 2011.

Eclipse en el Festival de Teatro.



Eclipse, se presentó en el marco del Festival, una obra de Carlos Casella y Gustavo Lesgart, con música de Diego Vainer, diseño de luces de Gonzalo Córdova y escenografía de Mariana Tirantte.
La obra presenta el siguiente argumento; Somos los cuerpos que hemos transitado, y somos la memoria de esos cuerpos que se nos han quedado impresos en la piel. Somos dos hombres visitando sus cuerpos del pasado; la memoria de la juventud compartida en el presente de nuestra madurez. Somos nuestros cuerpos cargados de vivencias conjuntas revisadas hoy, versionadas desde una nueva perspectiva y proyectadas a posibles futuros. Como en un eclipse, la memoria individual converge con la del otro, animando recuerdos que se renuevan y resignifican.
Vale anunciar que este espectáculo se presentó en: VI Festival Buenos Aires Danza Contemporánea, 2010 y Festival Rojas, 2011.

Cómo se gesta la obra.

- “Surge desde hace 4 o 5 años que teníamos ganas de trabajar juntos con Carlos Casella, nos conocíamos hace ya 20 años y cumplimos diferentes etapas, compañeros de trabajo, como bailarín invitado de la guarda, después creamos el primer espectáculo de la guarda, pero nunca tuvimos la oportunidad de crear un espectáculo juntos cabeza a cabeza, o dirigir un mismo espectáculo los dos. Era bastante dificultoso, yo vivía afuera en Europa, cuando venía a Argentina venía por períodos cortos y tenía el tiempo ocupado, Carlitos tenía sus ocupaciones y el año pasado surge la posibilidad de presentar en el festival de danza contemporánea de Buenos Aires. Había un apartado donde se presentaban trabajos no terminados, me ofrecieron presentar algo y me pareció que era la opción ideal para juntarnos con Carlos y mostrar el proceso de creación en el punto que estuviera. A finales de 2010 hicimos esa primera parte del proceso de producción y luego nos convocaron para otro festival y empezó la segunda parte donde le dimos forma y un final. El miércoles 6 de este mes lo estrenamos en Buenos Aires, es un material nuevísimo, tiene sólo unos meses”.


La esencia.

“La idea fue reunir parte de nuestra historia, en los 20 años que nos conocemos, refiere a la memoria común de nuestra relación, cosas que hemos hecho juntos, los recuerdos, viajes, amigos. El trabajo es físico, narrativo, pero los disparadores de movimiento o accionar que utilizamos tienen un eco, una resonancia que recordamos de nuestra relación de 20 años. Esa es la historia de la creación y porqué lo hicimos”.

Un balance.

“No puedo hacer un balance final porque lo estamos viviendo, el espectáculo está muy fresco, muy actual en el cuerpo y en el imaginario, es difícil hacer un balance como cuando mirás una pieza a la distancia. Lo que puedo decir es que estamos contentísimos de hacerlo, felices de la repercusión que ha tenido, la devolución de la gente, cómo reacciona el público, contentos de habernos reunido para seguir haciendo esta actividad que decidimos dedicarnos de por vida.
El balance rápido es muy bueno, estamos muy contentos de hacerlo, poder mostrarlo en festivales y por el país”.

FTR.

“Estuve en Rafaela en el 2000, cuando apenas me había ido a estudiar afuera, Marcelo me había invitado para que diera un curso de danza contemporánea, a él lo conozco de hace mucho años y también la gente con la que Marcelo ha trabajado. He visto lo que es el festival en reseñas de videos, en youtube o en facebook, la repercusión masiva que tiene la ciudad. Creo que está buenísimo poder mostrar el trabajo en el festival, la propuesta es muy buena, hay espectáculos y artistas que me gustan, siempre es un gusto poder estar trabajando y poder ir mezclándose con la gente que hace la misma actividad en otra parte del país. Parece que estamos lejos unos de otros y en estos eventos tenemos la posibilidad de conocernos e intercambiar conocimientos, me parece ideal”.


Ana Paula Rosillo.

15 de julio.

Curso intensivo de danza contemporánea.



En el marco del Festival de Teatro se realizará un Curso intensivo de danza contemporánea, durante el Sábado 16 de julio y el domingo 17 de julio de 13:00 a 16:00 hs, a cargo de Gustavo Lesgart en Isadora Escuela de Danzas. El mismo se encuentra dirigido a bailarines y alumnos de danza contemporánea con un nivel intermedio - avanzado.

Acerca de Gustavo Lesgart.


Gustavo Lesgart es Coreógrafo, bailarín y maestro de danza contemporánea. Cursó estudios de Arquitectura en la Universidad Nacional de Rosario antes de dedicarse por completo a la danza.
Su trabajo coreográfico ha sido presentado en festivales de Latinoamérica y Europa, y producido por Tanz-Fest Berlín/Hebbel Theatre (Alemania), Festival Internacional de Teatro de Buenos Aires, Centro Cultural Recoleta Buenos Aires, Centro Cultural Ricardo Rojas-UBA; Fundación Antorchas (Argentina), Musikkteatrett Trondheim (Noruega), Àngels Margarit/Cía. Mudances (España), entre otros.
Ha realizado coreografías para Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín de Buenos Aires; Ballet Del Instituto Universitario de las Artes; Ballet Argentino/Julio Bocca; Ballet Contemporáneo de Tucumán (Argentina); Musikkteatrett i Trondheim (Noruega); NYU Ensemble (USA). Ha coreografiado versiones de "La flauta mágica" y "La Traviata", ambas producidas por Musikkteatrett i Trondheim (Noruega).
Entre los años 1994 y 2002 dirige junto con Inés Sanguinetti la compañía de teatro físico Lesgart-Sanguinetti, con quien crea trabajos de destacada repercusión a nivel nacional e internacional. Como actor y bailarín ha colaborado además con los grupos argentinos Núcleodanza, El Descueve y De la Guarda, entre otros. Ha sido premiado por el Diario Clarín de Buenos Aires como Mejor Bailarín por su trabajo en "Hondo" -obra de la cual es además coreógrafo- y en 2009 recibe el Diploma al Mérito a la Trayectoria de la Fundación Konex de Argentina.
Se ha formado y perfeccionado en técnicas de Nueva Danza e Improvisación en Europa y Estados Unidos con David Zambrano; Kirstie Simson; Jeremy Nelson; Meg Stuart; Emio Greco; Mia Lawrence; Rebbecca Hilton; Iztok Kovaç; entre otros.
En 2000 recibe la beca de European Cultural Commission para realizar estudios de postgrado en técnicas de New Dance en P.A.R.T.S./Bélgica bajo la dirección de Anne Teresa de Keersmaeker (ROSAS).
Ha dictado talleres de Danza Contemporánea e Improvisación en Estados Unidos; España; Noruega; Finlandia; Bélgica; Argentina; Chile; Paraguay y Brasil.
Actualmente reside en España donde colabora con los coreógrafos Nigel Charnock (DV8), Ángels Margarit, Alexis Eupierre, Alex Rigola, Carlota Subirós.


Acerca del curso.


Gustavo, ¿cuáles son los objetivos del curso?

- El curso es de danza contemporánea, pensado para bailarines o estudiantes intermedios avanzados de danza, el trabajo consiste en dar herramientas a los bailarines de trabajo en suelo. Este tipo de actividad la vengo desarrollando hace 15 años, es un trabajo que focaliza la relación del bailarín con el suelo, tomando ese tema como fundamental en el desarrollo de la técnica de danza contemporánea. Algo que en los últimos 12 años viví en EEUU y Europa estudiando técnicas, luego hice una síntesis de todo el estudio realizado para dar las clases. Está enfocado en cuestiones que nos permiten entender como el suelo es fundamental para la danza y como relacionar la vertical con el suelo, como hay una relación directa entre el peso y los apoyos del cuerpo en el suelo.

A pesar de la generalidad, si tuvieras que esbozar una opinión acerca de la danza contemporánea actual, ¿qué podrías decir?

- “Me parece que el nivel de danza contemporánea en Argentina es un muy bueno, si lo comparamos con lo que vi afuera los últimos años, pasa que Argentina carece de subsidios que privilegian la creación. En capital y más en el interior la producción independiente es a pulmón y por amor al arte, cosa que no pasa en Europa, donde la danza está subsidiada por los gobiernos provinciales y nacionales, entonces así es más fácil desarrollar estructuras que soporten la danza contemporánea y sus técnicas, porque hay líneas de trabajo que apoyan la investigación y la creación. Desde ese punto de vista, no somos privilegiados, en dinero, subsidios, ni becas, creo que desarrollamos un buen nivel y muy buenos bailarines de danza contemporánea. Considero que como contracara a la posibilidad del desarrollo por falta de medios económicos hay un nivel de ocurrencia y creatividad que supera mucho a importantes producciones europeas”.


Ana Paula Rosillo.

martes, 12 de julio de 2011

Daulte y dos vestuarios para un mismo proyecto.



Javier Daulte es guionista, dramaturgo y director de teatro. Fue fundador e integrante del ya disuelto grupo Caraja-ji de Buenos Aires. Ha recibido más de cincuenta distinciones tanto en el ámbito nacional como fuera del país. Sus obras, todas ellas catalogados de comedias dramáticas, han contribuido a la renovación del teatro en Buenos Aires y Barcelona, introduciendo en sus argumentos elementos fantásticos y de género dentro de una construcción hiperrealista que se manifiesta a través de sus diálogos ágiles y creíbles. Dentro de sus creaciones cabe destacar Criminal, La Escala Humana, Bésame Mucho, 4D Óptico, ¿Estás ahí?, Nunca estuviste tan adorable, Automáticos, La Felicidad, Cómo es posible que te quiera tanto y Caperucita.

Como director se destaca por la extraordinaria dinámica de sus puestas en escena y la precisa dirección de actores. Ha dirigido textos ajenos con singular éxito, tal es el caso de Baraka, de María Goos y Un Dios Salvaje de Jasmina Reza. Dicta cursos y seminarios de actuación y dramaturgia en Buenos Aires, Barcelona, Madrid, México, Caracas, entre otras ciudades y ha participado de numerosos festivales internacionales. Es asesor pedagógico de la Escuela de Interpretación EÒLIA de la Ciudad de Barcelona, donde se implementa su método para actores bajo el nombre de Procedimiento Daulte. Entre 2006 y 2009 fue Director Artístico del teatro La Villarroel de Barcelona y varias de sus obras han sido llevadas al cine. Se desenvolvió en la televisión con series como Fiscales en 1998 y el año pasado en la exitosa Para vestir santos.

Dos obras.

Proyecto Vestuarios, consta de dos obras independientes entre sí, Vestuario de hombres y Vestuario de mujeres. Sin duda existe algo y no poco, que las relaciona. En ambas obras, la anécdota básica es idéntica. Un equipo amateur de un club de barrio, que practica un deporte llamado Lacrosse, ha logrado clasificar para participar del mundial de clubes de ese deporte que se celebra en una perdida ciudad de Hungría. Y tanta es su suerte que logra llegar a la final. Cada espectáculo se divide en dos escenas. Una, antes de la final, la otra, una vez terminado el partido. El espacio donde se desarrollan ambas escenas es un vestuario, ese lugar donde lo público y lo privado ocupan lugares inéditos. Los vínculos entre los miembros del equipo y su entrenador, en donde se mezclan afectos, celos y competencias varias, son territorio fértil para que cualquier cosa pueda ocurrir, más allá del resultado deportivo.
Dos comedias despiadadas, donde lo insólito y lo cotidiano tienen el más natural de los encuentros.

Proyecto Vestuarios.

“Hacía mucho tiempo me interesaba trabajar sobre la idea del Vestuario, de un espacio particular donde lo público y lo privado se mezclan de una forma bastante especial. Lo que no me terminaba de decidir era si hacerla sobre un vestuario de hombres o de mujeres, hasta que me di cuenta que en realidad tenía que hacer las dos versiones al mismo tiempo. Así convoqué a los elencos y empezamos a trabajar. Tenía la idea y después recién me puse a escribir y a dirigir las obras conjuntamente”.

Proceso de escritura.

- “Generalmente trabajo de la misma manera, no es una creación colectiva porque no hacemos improvisaciones sino que voy escribiendo todo lo que aparece, voy escribiendo y los actores van haciendo ese texto que está escrito. A medida que voy avanzando con el montaje de las obras que ya están escritas me voy dando cuenta del funcionamiento y la eficacia de ciertos procedimientos que pongo en práctica en la escritura y, esa verificación, me va marcando el rumbo de lo nuevo que voy incorporando en la historia”.

- Disparadores que apuntalaron la creación.-

- “Las características de los actores, las características del espacio que íbamos creando, porque tuve la suerte de ensayar en el espacio donde hicimos la obra. Lo que se va a poder ver en el festival en Rafaela va a ser un poco diferente no va a ser exactamente lo mismo. Pero más allá de los lineamientos que sabía que quería trabajar respecto de la temática de la obra, que era un especie de reflexión acerca del triunfo y del fracaso, había muchas cosas que el elenco y los actores me iban condicionando en la escritura y eso lo tomé muy a favor”.

- Espacio y tiempo teatral.-

- “El diseño de cómo iba a transcurrir la obra lo tenía de antemano, sabía que era una escena antes del partido y otra escena después que marcaba el comienzo y el final durante la llegada de los jugadores al vestuario antes de esta final que van a jugar. Entonces de algún modo el tema de espacio y tiempo estaba muy preconcebido por mi y había un desafío respecto del trabajo con los actores que se presentaba en una elipsis temporal que remite a poder crear la realidad del partido que jugaron y que nunca se vió”.
- Vestuarios en el Festival de Rafaela.-

“La verdad que la obra participe del festival me encanta, tuve la suerte de viajar mucho por Europa y llevar mis espectáculos afuera y el valor de compartir este trabajo en las latitudes argentinas es algo que me da una enorme alegría y cuando obras mías se hacen en distintas ciudades del interior también me da una especial satisfacción”.

12 Julio 2011.
Ana Paula Rosillo.

Diego Starosta entre manipulaciones y un sainete.



El Muererío Teatro es una máquina en funcionamiento constante, máquina de producción de espectáculos, máquina de enseñanza, impulsada por energía humana. La compañía El Muererío Teatro fue fundada en 1996 por Diego Starosta a partir de la necesidad de construir una historia propia dentro del universo de las artes escénicas. Una línea independiente y autónoma en búsqueda de una expresión singular. Los objetivos principales del grupo son la producción y representación de espectáculos, la enseñanza y transmisión de conocimientos y experiencias a través de talleres y seminarios y el intercambio y contacto con otros grupos. Este año la compañía cumple 15 años de actividad ininterrumpida.

Diego Starosta es actor, director y pedagogo. Se formó con Guillermo Angelelli y Daniel Casablanca. Realizó diversos estudios y seminarios en el país y en el exterior. Becario de la Akademie Schloss Solitude de Stuttgart, Alemania. Es el fundador de la compañía El Muererío Teatro de Buenos Aires con la cual ha estrenado hasta la fecha 12 espectáculos. Ha trabajado junto a la Organización Negra, con la Banda de Teatro los Mococos, en diversas puestas del Complejo Teatral de Buenos Aires y del circuito independiente como actor y director. Ha sido entrenador actoral y corporal de puestas teatrales de reconocidos directores. Desarrolla, desde 1994, una intensa labor pedagógica en su estudio en Buenos Aires y en diversas ciudades de la Argentina y el exterior.
En una entrevista exclusiva Diego contestó algunas preguntas referidas a la obra que participa este año del Festival, Manipulciones II, tu cuna fue un conventillo.

La obra está vinculada a un sainete clásico ¿cómo surge la idea de esta reinterpretación?-
Se llama Manipulaciones dos porque en realidad es la segunda obra de una trilogía, que empecé con un trabajo en el conservatorio sobre Las Bacantes de Eurípides. Se llama así porque se vincula con el desarrollo de un dispositivo para la actuación, una dinámica física, que después se traslada al trabajo psicofísico del actor, que tiene que ver con lo que llamo la esencia dinámica. Generalmente cuando voy a empezar un espectáculo lo primero que me importa definir es cuál es el lenguaje de actuación para esa obra, me refiero al código de comportamiento psicofísico o vocal del actor antes de pensar en el tema, en el mensaje si es que hay o en las ideas principales. Manipulaciones, es el resultado de un trabajo donde esta esencia dinámica o esta calidad esencial se define por actores que manipulan o manejan otros actores como si fueran muñecos y, Tu cuna fue un conventillo, es un sainete que nació con la idea de probar la expresividad de ese sistema de actuación.
- ¿De qué modo surgió esa experimentación? -
Empecé el año pasado un laboratorio con el grupo generando investigaciones acerca de estas manipulaciones físicas y, después de trabajar mucho sobre el aspecto más técnico, pensé que teníamos que empezar a expresar un poco más la expresividad del trabajo. Entonces en vez de ofrecerles a mis actores improvisaciones, les propuse ensayar muy rápidamente una obra corta, como un ejercicio interno del grupo. Asi fue que agarré un sainete para hacer esos ensayos internos, monté la obra con ese dispositivo de manipulaciones y resultó un trabajo muy simple, pero muy rico a la vez. A partir de ese trabajo de ensayo interno decidimos ajustarlo un poco para mostrarlo externamente.
- En ese aspecto ¿ésta fue tu primera experiencia con el sainete utilizando este dispositivo para la construcción de la puesta en escena de una obra?-
- Si, me parece un género genial que tiene una relevancia muy importante en nuestra historiografía teatral, es el antecesor director del grotesco. El sainete es la obra que sucede en el conventillo, fue un género muy popular que trascendió holgadamente los límites del teatro en los ’20 o ’30, pero lo utilicé como un recurso o una herramienta, para experimentar en la expresividad de ese otro sistema que estábamos trabajando. Fue muy interesante ver como esta experiencia de las manipulaciones operó sobre el texto con una mirada actual sobre el sainete. Empezó como una ejercitación interna, después hablando de la obra y pensando en el sainete no me interesó en ningún momento hacer una reconstrucción arqueológica, en el sentido de traer aquí el problema de integración que sucedía en ese momento, con el tano, el judío, el español o el inmigrante.
- Pensaste en esta articulación pero cargándola de un contenido más actual…-
Creo que en una lectura contemporánea sería interesante pensar en las nuevas inmigraciones, sudamericanas de Bolivia o Paraguay, pero a mí me interesó utilizar una estructura muy bien armada (que es la del sainete y más la de Vacareza) y probar este sistema de actuación. En ningún momento pensé en obviar este sainete, en la obra está muy presente el sainete y al mismo tiempo hay una particularidad muy importante respecto del dispositivo del muererío. No encaré el sainete en el sentido de hacer una reconstrucción arqueológica o costumbrista y sin embargo está muy presente. Lo que más me interesó es que es un género muy preciso muy concreto, como la tragedia griega si se quiere, que permite trabajar con varios dispositivos de actuación. Algunos géneros más naturalistas y costumbristas del SXX, no los podés hacer de cualquier manera, este tampoco, pero como es un género muy definido resiste muchas operaciones en el trabajo del dispositivo de actuación.
- ¿Cómo trabajaron esta fusión entre el sainete y el dispositivo del lenguaje actoral en los ensayos?-
- Primero el laboratorio de manipulaciones donde trabajamos unos siete u ocho meses y a principios de agosto del año pasado empezamos a trabajar montando algunas estructuras siguiendo la obra. Lo que define al muererío, es tratar de hacer dialogar algunos niveles de la obra que tienen en su origen mucha independencia. Trato de trabajar el texto, el nivel dramatúrgico, la actuación y después el trabajo de dirección es hacer dialogar esos elementos buscando la coherencia para el espectáculo. Busco entender la lógica de cada nivel de la obra, -texto, acciones actorales e iluminación- de manera independiente y después el trabajo de dirección y ensayo con los actores tiene que ir encontrando puentes y asociando esos niveles para lograr un objeto coherente. Acá fue muy rico porque la manipulación construye diversos sentidos que se pueden asociar a diversos conceptos.
- ¿Es la primera vez que participás del Festival y qué significa esto para ustedes?-
- Al festival es la primera vez que voy, conozco el trabajo de La máscara, a Marcelo Allasino, este año estuve dando un taller de cinco días. Hace mucho sé del festival, sé del crecimiento que ha ido teniendo, me interesa mucho y tenía muchas ganas de estar. Tengo una expectativa muy grande por la información de lo que sucede con la ciudad y las noticias que tengo de elencos que han ido. En relación a otros festivales que conozco, creo que es un festival que creció en profesionalismo, es respetuoso con los elencos e invitados. Sé que la gente se apropió del festival y no es un festival de teatreros nada más, -que a veces ocurre-, pero un festival de este cariz donde la gente agote entradas me parece perfecto”.


12 Julio 2011.
Ana Paula Rosillo.
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“Jesucristo; el Cristo de la fe”


“Jesucrito” de Marino Moro, en esta oportunidad se presentará ante su tercer público y esta será la sexta obra que el director trae a nuestra ciudad. La creación de la imagen de Jesús no busca ser una versión alternativa, sino que trata de acercarse a la referencia que ofrece el Cristo de la fe.


“Jesucristo” de Mariano Moro por Compañía "Los del verso" dentro del género monólogo poético y dramático, se presenta hoy en el Festival de Teatro Rafaela 2011.
Haciendo pie en el Génesis y otras muchas escrituras del Viejo Testamento, y algunas del Nuevo, emerge la figura de Jesús, encarnando su posible historia y un recorrido, desde el mítico nacimiento hasta el aprendizaje y el sacrificio, desde la extrema humanidad hasta su ubicación en el trono de la divinidad. La más conmovedora historia que podemos contarnos, de luz y de sombra, de palabra y de sangre.
En una entrevista exclusiva con el director y autor de la obra, Mariano Moro comentó algunas cuestiones centrales de la obra y su proceso creativo.
¿Cómo surge la idea de la obra?-
“Hay una doble vía, por un lado un interés de siempre de la figura de Jesús que me parece muy conmovedora. En este caso si bien enfocamos más las escrituras del antiguo testamento que del nuevo, es un estudio sobre la Biblia de algún modo. Por otro lado, el actor, trabajo con un actor fantástico que hizo ya varias obras mías, Mariano Mazzei, que es exactamente igual a la imagen que a través del arte que mantenemos en la retina de Jesucristo y, como justamente iba a cumplir 33 años, pensé porque no escribirle esta obra para que nos demos el gusto todos”.
- En esta obra hay dos procesos que te implican; la escritura y la dirección, ¿cómo congeniaste ambas acciones?-
- “En lo que respecta a la escritura no puedo compararla con nada que haya hecho antes, tuve que estudiar mucho, no tenía formación religiosa, la lectura de la biblia me llevó a tratar de entender algo que nunca deja de ser intuitivo, que no es racional, que tiene que ver con la fe y es muy difícil. Además es una obra religiosa, entonces quería dar cuenta como es el Cristo de la fe, como tiene que ser, cómo hay que presentarlo –sea alguien creyente o no- los sentimientos más elevados que una persona puede tener y sus sentimientos “sagrados”. Posteriormente a eso hacerlo potable para que un actor pueda interpretarlo, que de paso resulta ser un desafío tremendo y como un espectáculo que mantenga la atención de los espectadores. Tratando así una temática muy delicada y marginal en esta época, ya que en estos tiempos existe un espíritu antireligioso. Y luego para dirigir a Mariano, fue algo de poner el corazón antes que nada y asi fuimos trabajando”.
- ¿La imagen creada de Jesucristo mantiene alguna referencia con otra obra teatral o con el cine?-
“Además de la Biblia leí muchos libros, vi bastantes películas. Pero el tremendo respeto que impone esta figura hace que se acartone un poco o que sea muy dura, o que uno sienta que no está logrado ese misterio insoluble. Hay aquí una figura como la de Jesús que es humana y a la vez divina, y esa referencia no la he visto así, -como se presenta aquí- a modo de monólogo en ningún otro lugar”.
- Sin dudas la apuesta de la obra se circunscribe a posicionar tu mirada en cierto protagonismo del actor, ¿hay algo que quisieras remarcar de la instancia del proceso creativo?-
- “Lo que remarcaría es que este trabajo exigió el máximo despegue del propio ego, del propio yo, lo cual es muy difícil para un actor y para un director también, encontramos que algo de lo sagrado estaba entre nosotros y eso fue muy conmovedor”.
- ¿Cuánto tiempo llevó la preparación de la obra y cómo se fueron realizando los ensayos?-
- “Nos llevó todo el año pasado, la estrenamos en Mar del Plata en enero del 2011, con la curiosidad de que Mazzei cumplió 33 años haciendo de Cristo y, a su vez, tuvo sus momentos duros que no dejaron de ser muy intimidantes para el actor”.
- ¿Cómo evaluás la respuesta del público?- -
“Fue muy buena en general, tuvimos premios, críticas buenísimas, mucha gente muy conmovida, llorando o muy agradecida, fue muy fuerte. Para mi el desafío con esta obra era que la gente que tiene fe o los cristianos vieran que ese es el Cristo de la fe. Y esto es algo que me dijeron muchos, todos los que eran católicos, evangelistas, protestantes, como un modo personal sin adscripción a la Iglesia. También algunos ateos me han dicho ´soy ateo y me hiciste llorar´, aunque hubo gente que presenció la obra y siente un fuerte rechazo hacia la imagen de Jesús o hacia la Iglesia. En ese sentido, la propuesta es bastante honesta, tal vez algunos han creído que como trabajo mucho con humor, me lo iba a tomar así y, si bien me gusta mucho la sátira, no me pareció interesante para este planteo. Lo que es sagrado para alguien no tiene que ser humorístico para otros. Era mucho más el desafío de tratar de hacerlo bien que dar una versión alternativa o plantear a Jesús como un guerrillero u otra cosa que puede haber sido y, esto porque es muy significativa la figura de fe que genera su imagen”.
- En ese sentido ¿cumpliste con tus expectativas?- -
“Sí, estoy muy contento con los resultados, creo que es muy bello y conmovedor. Las expectativas que no cumplieron son las de duración en el tiempo. Espero que podamos hacer durante mucho tiempo esta obra y encontrar muchos públicos diferentes, en ese sentido hay un largo camino para recorrer. En Buenos Aires estamos esperando la sala y sacando los tres meses que hicimos en Mar del Plata y un viaje a Maipú donde nos convocó la municipalidad, éste va a ser el tercer público que vamos a encontrar”.
- ¿Qué significa para ustedes participar de este festival trayendo esta obra?-
- “Un honor, porque es un festival que tiene un prestigio en pocos años muy bien ganado, todo el mundo habla muy bien y le encanta. Estuve varias veces y la gente del festival trabaja increíblemente bien, hay un público que llena las salas, tuve muchas devoluciones, la gente de Rafaela me escribe sobre las obras que vio, así que es realmente muy especial para nosotros. Es la sexta obra mía que llevo y eso es algo especial, ya es como una relación”.


11 Julio 2011.
Ana Rosillo.